
- Cuando usted o los profesores de su hijo detectan problemas de aprendizaje en alguna materia.
- Cuando usted o los profesores de su hijo detectan una carencia de motivación.
- Cuando su hijo desea prepararse para rendir exámenes de cambio de colegio.
- Cuando el alumno ha cambiado de colegio y necesita reforzar materias para nivelarlo en su nuevo curso.
- Cuando su hijo se ha ausentado de clases regulares y debe reincorporarse.
- Cuando observe que su hijo no tiene hábitos de estudio.
- Cuando observe que es necesario un apoyo adicional para reforzar pruebas y/o exámenes, para que su hijo enfrente con seguridad estos momentos de alta exigencia.
- Cuando los resultados de las evaluaciones en el colegio no cumplen con las expectativas del alumno ni de sus padres.
- Cuando su hijo desea mantener y/o mejorar su rendimiento escolar.
